// casos de uso

Una herramienta, cuatro tipos de acceso.

El mismo broker sirve a quien gestiona los clusters, a quien despliega en ellos, a los pipelines y a los agentes de IA. Cada uno tiene su propia credencial, con dueño, caducidad y registro; el kubeconfig de admin vuelve a la caja fuerte, para emergencias.

// dueño, caducidad, registro

Equipos de plataforma

Tú gestionas los clusters, así que las preguntas te llegan a ti: quién entra en prod-eu, con qué, hasta cuándo, y quién tocó algo anoche. Con kubelatch cada respuesta es una página que abres, no una tarde rebuscando.

El paso: instala kubelatch, un chart de Helm en un cluster de gestión, con tu propio Postgres o con uno que crea el chart.

// un kubeconfig propio

Desarrolladores

Quieres desplegar en shop, leer un log, abrir una shell en un pod y volver a lo tuyo. Con kubelatch lo haces con una credencial que es tuya y con las herramientas que ya usas.

El paso: pruébalo en local, con un cluster kind desechable, en unos 15 minutos más las primeras descargas. Si tu equipo ya usa kubelatch, entra y pide acceso.

// sin secretos en GitHub

Pipelines de CI

Un job de despliegue tiene que llegar al cluster, y lo rápido es pegar un kubeconfig en los secretos del repositorio: lo comparten todos los workflows y no lo rota nadie. kubelatch da a cada ejecución su propia credencial y no guarda nada en GitHub.

El paso: crea la regla de confianza, y kubelatch te da el workflow ya rellenado con tu dirección. Los runners tienen que llegar a kubelatch por https, así que un kubelatch en un portátil no sirve.

// Kubernetes en la era de la IA

Agentes de IA

Quieres que tu agente de programación averigüe por qué falla el pod web, sin darle tu kubeconfig y sin esperar a que un administrador le cree un bot.

El paso: lee cómo funciona y conecta el tuyo.